Des-Conectada. Mi vida después de Instagram


Antes de empezar a escribir como una poseída quería buscar la definición de la palabra -Desconectar- y así compararlo con lo que siento ahora mismo después de dejar de usar Instagram.

De todas las definiciones está es mi favorita:

Desconectar ~ Interrumpir la comunicación o relación entre dos o más cosas (aparatos, sistemas, etc.) que están en contacto.

Lo que está claro es que estoy desconectada de un sistema, de una aplicación que tiene la falsa promesa de conectarnos, a mi hace mucho que no me conecta con nadie (personalmente hablando vaya). Estoy desconectada de un sistema más no de las personas.

Asi es, no me siento desconectada de la gente, todo lo contrario, ahora siento una conexión más profunda con las personas cercanas a mi. Una conexión diferente con mi pareja, conmigo misma.

Distraciones Fuera

Sin embargo, siento que el dejar esa distracción a un lado me ha descubierto un nuevo agujero en el que tengo que trabajar: emociones que antes intentaba ocultar/divertir haciendo scroll.

Desde que no uso Instagram veo la vida tal y como es: imperfecta y llena de matices. Nada del filtro perfecto. Y eso me gusta.

Ahora paso más tiempo haciendo cosas que me gustan y aunque no estoy en mi mejor momento emocional creo que desapegarme personalmente de las redes, y sobre todo de Instagram, me ayudará a descubrir esta sensación y a ponerle solución.

Alguna vez leí

En el pasado eras lo que tenías. Ahora eres lo que aparentas.

Dejar Instagram me ha quitado una losa que nunca pensé que tenia, la necesidad de ver qué hacían los demás, el estar activa en el perfil del blog, subir fotos y que encima tuviera un texto que muchas veces no me apetecía escribir.

Ahora mi Instagram será estrictamente profesional y orientada a mi proyecto personal: mi tienda de artesanías.

Intentaré no ponerme demasiados deberías e intentaré mostrar lo que hago con mis manos sin demasiadas pretensiones de subir cada día una historia, una publicación con texto súper molón, en fin. No quiero dejar que se pierda la esencia de ser diferente haciendo lo mismo que los demás.

Y con respecto a eso, dejar Instagram me ha hecho darme cuenta de lo homogénea que se está volviendo la sociedad: vamos a los mismos sitios de vacaciones, hacemos las mismas fotos, llevamos la misma ropa. ¿Dónde está la esencia de lo diferente? En fin.

Ahora mismo estoy en el salón de mi casa, escribiendo este post desde el móvil, está amaneciendo y el cielo se ve precioso. Podría subiros una foto pero no quiero estropear el momento, ahora mismo solo deseo estar con mi café hasta que sea de día y llegue la hora de irme al trabajo.

Sin prisas & sin Instagram.

𝒢𝓇𝒶𝒸𝒾𝒶𝓈 𝓅𝑜𝓇 𝓁𝑒𝑒𝓇

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