Slow Travel

Un día en Sitges. La perla de la Costa Dorada

Sitges, la perla de la costa dorada. Un lugar con casitas blancas y ventanas azules, un rinconcito que aún guarda edificios modernistas.

Sitges es una ciudad costera a unos 40 kilómetros de la ciudad de Barcelona. Entre sus eventos más representativos está el famoso Festival de Sitges y una de sus fiestas más grandes es el Día del Orgullo LGTVB.

Un pueblo de costa que se resiste a ser considerado ciudad. Un rinconcito de relajación con toda su esencia. Desde que pones un pie en este pueblo te da esa sensación mediterránea en estado puro.

Al ser una ciudad pequeña, la podemos recorrer en un día tranquilamente.

Desde mi punto de vista es un lugar para poner en práctica el Slow Travel (viajar sin prisas) y atreverse a ir a un ritmo más tranquilo por esta ciudad, que te enamorará desde el primer paso hasta el último.

Cómo llegar a Sitges desde Barcelona.

Es muy fácil y tenemos básicamente 2 opciones disponibles:

  • En tren: R2S dirección Vilanova. Hace unas 6 paradas hasta Sitges. Es un recorrido que se hace muy ameno al ir gran parte del trayecto por la costa. Os recomiendo tomar un tren de dos plantas si tenéis la posibilidad y os encantará ver  la costa de Garraf desde arriba. Con sus calles estrechas y llenas de curvas y el encanto de sus pueblos costeros lleno de casas blancas. El trayecto tarda unos 40 minutos.
  • En coche: Prácticamente se tarda lo mismo que en tren. La diferencia es que en coche vas todo el rato por la costa y las vistas son aún más impresionantes. El problema es aparcar al llegar Sitges.

Te recomiendo que si te quedas en Barcelona-ciudad elijas la primera opción que es bastante cómoda e igual de rápida.

Lugares emblemáticos de Sitges

  • De la estación de tren al Malecón.

Una vez sales de la estación de Sitges te encontrarás con una ciudad llena de colores y calles de todos los tamaños. Te recomiendo tomar dirección al paseo marítimo (De momento).  Al bajar por estas calles te darás cuenta de la diversidad cultural que hay en Sitges y algo muy curiosos: sus tiendas tan peculiares.

En sus calles puedes encontrar tiendas de gominolas al estilo pirata, no solo los niños quedarán fascinados. Productos artesa propios de la comarca, artesanía y tiendecitas sobradas de imaginación que no tienen desperdicio.

Es aquí donde empieza tu aventura en esta ciudad tan especial.

  • Un paseo colonial por el paseo marítimo.

Es muy curioso la cantidad de casas coloniales que podemos encontrar en Sitges. A lo largo de todo el puerto, unos 3 kilómetros, podemos apreciar esas casas espectaculares que nos recuerda a alguna ciudad del caribe. Fueron construidas por emigrantes de las Américas en el siglo XIX y se encuentran hoy en día muy bien conservadas.

El paseo marítimo de Sitges no tiene desperdicio. Por un lado la hermosa playa de Sitges, y por el otro las casas, terrazas y monumentos que se pelean por acaparar tu atención. Hasta que alcanzas a ver una iglesia en un alto y a lo lejos, entonces ya no tienes ojos para nada más.

  • Hacia la Iglesia de Sant Bartolomé y Santa Tecla.

Es una iglesia barroca del siglo XVII y es uno de los emblemas de Sitges.

Photo by christophe Faugere on Pexels.com

Una recompensa que nos enseña la ciudad desde arriba, al lado del mar y que nos guía hacia la parte con más esencia mediterránea de todo el lugar.  Una vez arriba podemos apreciar todo el paseo y como no, deleitarnos con aquel momento tan hermoso que nos da la entra a una parte única de Sitges.

  • Perderse por el Casco Antiguo.

Al pasar por la Iglesia nos encontramos de lleno con el encanto de esta ciudad. Por algo la llaman La Perla de la Costa Dorada.

Te irás encontrando con restos de la antigua muralla, museos por todos lados y casas de pescadores al puro estilo Mediterráneo. Esta zona es preciosa. No quiero darte demasiados detalles porque creo que lo bonito es ir descubriendo el lugar tu solit@. Con mapa en mano y zapatos cómodos.

Tómalo con calma y saborea cada rincón de este lugar. Piérdete por sus calles, descansa en sus terrazas y algo muy curioso que espero que te guste: sus tallereres.

  • Talleres de Sitges.

Para esto no iba preparada cuando fui a Sitges.

 Al ir caminando por sus calles podrás ver algún que otro artesano en su taller, con la puerta abierta y un cartel que dice “taller abierto al público”. ¡Vaya descubrimiento!

Anny García. La República Simple

 Estos lugares son sagrados para mí y no lo cambio por nada. Es donde vive la creatividad en estado puro y donde podemos ver la amabilidad de la gente de Sitges. Y su arte, claro! No te los pierdas, entra y disfruta de un pedazo de ese arte.

Normalmente estos talleres están en casas particularmente bonitas, como si todos hubiesen firmado un contrato en pro de la creatividad.

  • Tapas y una buena cerveza.

Es una ciudad para comer tranquilamente y más en verano, con el calor que hace. En esos momentos solo apetece picar algo y tomarse una cervecita al fresco hasta que baje un poco el sol, y poder seguir con nuestra ruta. Aún nos queda un ratito.

Las terracitas, tan bonitas ellas, hacen que te sientas en casa, o en una película de Julia Roberts (¿Habéis visto Come Reza Ama?) pues a algo así me refiero.

  • Puesta de Sol.

¿A quién no le gusta una puerta de Sol frente al mar? Y si ese mar es el Mediterráneo tendremos dos cosas: agua templadita y noches cálidas.

Ahora ya toca relajar un poco los pies y despedirnos del día. En esos momentos la ciudad se calma aún más, como pregúntanos: ¿cuándo vuelves?.

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