Minimalismo

Poniendo orden en mi vida antes de 2021

Todavía recuerdo la ilusión de empezar el año 2020. Qué número más bonito me decía a mí misma. Un cambio de década. Lo que no se me pasaría por la cabeza es que este año sería un cambio de mentalidad, para mí, para todos. 2020 nos cambió la vida. Literalmente.

Desde mi punto de vista las crisis son el mejor momento para crecer como personas. En momentos de crisis es cuando más he aprendido y si algo agradezco en esta vida es darme esa claridad mental para ver el lado bueno de cada bandazo que da la vida.

Las crisis son el mejor momento para crecer como personas

Mantenerme fuerte en las ocasiones más complicadas no es una opción, es una necesidad.  Siento que esté 2020 a pesar de todo lo malo que ha sucedido nos ha dejado muchas cosas positivas, como sociedad. Lo noto en mí y en mi entorno más cercano.

Photo by Flora Westbrook

Sin embargo, al lado del blanco casi siempre está el negro, y justo al ladito de lo positivo también hay cosas negativas que me gustaría mejorar. Por ello me gustaría compartir con vosotros esta especie de declaración de intenciones para este 2021.

Le tengo mucha esperanza a este 2021: muchas decisiones que tomar, caminos que probar, objetivos por cumplir y obstáculos que rebasar. No quiero cargar el año 2021 de todas las actividades y proyectos que este año que no han podido ser.

El 2020 me enseñó a no planificar tanto la vida.

Dicen que si algo no pasa también es buena señal. Pues eso. Lo que nadie nos puede quitar es la esperanza, la esperanza de cambiar de rumbo y no temblar de miedo o de soledad. Esperanza. Bonita palabra.

Sin esperanza nuestros planes no tendrían sentido, sin un sentido que darle a nuestra existencia perdemos la chispa que necesitamos para vivir motivados y con propósito.

¿Empezamos?

Enfoque profesional

Al principio de este año no tenía muy claro lo que quería. Trabajar, ahorrar y viajar. Vamos, lo típico en mí. Y todos los que me conozcan lo saben. Pero la vida es mucho más que eso y esté 2020 me dí de bruces con la realidad.

Ahora mismo no es que la cosa cambie demasiado, sinceramente me siento un poco pérdida respecto al mundo laboral. Aunque tengo muy claro que no necesito X trabajo para ser feliz soy consciente de que debo poner el foco en algo que me guste.

Este 2021 me gustaría probar cosas nuevas para salir de esa incógnita. ¡Probar, probar y probar!

Perder el miedo a emprender

Aunque no me considero una persona miedosa, he de reconocer que el mundo del emprendimiento me da bastante respeto.

Quizás sea el miedo a equivocarme. O más bien a lo que digan los demás. Una actitud emprendedora es algo que admiro mucho en las personas. Poseen una enorme capacidad de tolerar la incertidumbre y el riesgo. *Si alguien tiene un libro que recomendar sobre este tema, es más que bienvenido. 🙂

Aunque no lleve a cabo ningún proyecto este 2021 sí que necesito plantearlo seriamente como una alternativa posible a conseguir mis sueños.

Si no trabajas por tus sueños alguien te contratará para que trabajes por los suyos.

Steve Jobs

*Aunque no todos podemos ser autónomos, si que podemos intentar hacer lo que nos guste y disfrutar con nuestro trabajo.

Si no pruebo, ¿cómo voy a saber qué me gusta?

Ser más flexible. Desapego

Como dice una amiga: la flexibilidad nunca es suficiente.

Aprender a adaptarme mejor a las circunstancias que se me presentan. Si quiero emprender necesito muchísima flexibilidad para aceptar aquello que no sale bien, incluso necesito saber adaptarme a lo que sale demasiado bien.

Para esto ya me he ido mentalizando todo el año y espero en este 2021 poner en práctica lo aprendido.

Practicar el flow, de trabajar duro y al mismo tiempo desprenderse del resultado. Quiero disfrutar de mis procesos de aprendizaje sin apegarme demasiado a lo que pueda ocurrir.

Cuando el desapego entra en acción nos sentimos liberados. Los resultados llegan por sí solos, sean buenos o malos.

Establecer una rutina de trabajo

Establecer unas horas de trabajo diarias me va ayudar a crear ciertos hábitos, que a la vez me faciliten gestionar las diferentes tareas que debo hacer frente si quiero empezar a trabajar por cuenta propia.

En este aspecto he pensado en establecer unas horas complementarias a mi trabajo. Un tiempo que me permita investigar, analizar, probar e indagar en las diferentes alternativas que tengo a la mano.

Esto creará una costumbre que puedo cambiar según mis necesidades.

*Voy a cruzar los dedos para hacerlo bien y que de verdad este hábito se integre en mi rutina.

Propósitos con sentido: acciones y tareas

Apuntar los diferentes objetivos en una libreta o como es mi caso en una App de gestión de proyectos. Asana.

Una persona organizada es sinónimo de una mente organizada.

Los gestores de tareas son super útiles para la organización de tareas además de vitales para una rutina más productiva. Este blog fue creado con pequeñas tareas diarias. De ahí que quiera extrapolar este método a toda mi rutina de trabajo.

Los gestores de tareas me sirven para visualizar mejor los diferentes objetivos en su conjunto, vamos, que lo veo todo con más claridad.

Llevo usando la aplicación de ASANA unos meses , he pasado de las típicas listas que vas tachando en papel a crear proyectos enteros y dentro de esos proyecto ponerme pequeñas tareas a cumplir. Mucho más ameno, fácil y accesible.

Además de sentirme más productiva y organizada puedo personalizar mis proyectos con colores y formas. Soy una persona muy visual. Me gusta tenerlo todo lo más bonito posible, no sé, como que me anima a hacer las cosas y me siento más motivada. ¿A vosotros no os pasa?

Eliminar/reducir el uso de redes sociales

Si algo se me ha grabado a fuego este año es lo siguiente: las redes sociales son muy (demasiado) adictivas y pueden influir considerablemente en la toma de decisiones. Queda demostrado que a través de ellas somos mucho más susceptibles a determinados comportamientos.

Tengo muy claro que dejar las Redes Sociales al 100% no es la solución, de hecho las Redes Sociales no tienen la culpa del mal uso que le podamos dar a la misma. Mi meta es reducir su uso a unas 2h horas diarias. Incluido todas las Redes de la República Simple, cuentas personales, tiempo en youtube y mi proyecto personal.

Puede parecer poco tiempo para tantas cosas, por ello este 2021 procuraré estar al loro de dónde y en qué se va mi tiempo en las redes.

Aunque aplico el minimalismo digital tanto para este blog y todo lo que tenga que ver con él, como para mi vida personal, siento que aún no es suficiente y que si quiero pasar al siguiente nivel necesito eliminar aquellas redes que no uso tanto y quedarme solo con aquellas que me aportan un valor real.

Estoy segura de que me dejo algo por mencionar, bueno… ¿para qué andar con prisas? Tenemos todo un año por delante para organizarnos, añadir nuevos retos y también para eliminar aquello que no conduce a ningún sitio.

Dime, y tú, ¿Qué piensas hacer con tu único e imperfecto año 2021?

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