Menorca en imágenes. Experiencia Viajera, una isla peculiar


Menorca para mi era un rincón de las Baleares que, probablemente, mis pies nunca pisarían, hasta que la pandemia nos encerró en el país. Hasta ese día Menorca estaba destinada a ser el lugar que siempre tendría en mi lista y al que nunca iría por exceso de otras opciones.

Hace un año que mi pareja y yo visitamos Menorca. Este lugar nunca fue mi debilidad. Hablo de ese anhelo de conocer un sitio concreto.

Mucho había escuchado hablar de esta isla. Playas idílicas, aguas cristalinas, arena blanca,… No es por ser presumida pero a lo que playas se refiere soy bastante exceptica.

Los Caribeños pensamos que tenemos las mejores playas del mundo, y lo pensamos con una intensidad casi sectaria. Sin excepción. Y no hay nadie que nos baje de esa idea. Hasta que vas a un sitio como Menorca que te saca de tu ignorancia egocentrica.

Sigo pensando que las playas del Caribe son flipantes, pero ahora puedo decir que he visto un asomo de mi hogar en esta isla. Una pincelada, un pequeño y gran detalle: El color del agua. Solo eso! El color del agua me recordó a mi tierra. Ese azul turquesa tan particular.

Para que este post se haga más a menudo os voy a mostrar la experiencia de este viaje con fotos. En algunas haré algún comentario con las cosas que más me impresionaron de la isla.

Comenzamos! ⛵️

Ciudadela, ciudad principal de la isla, me recordó un poco a Cadaqués solo que mucho más grande. Una ciudad bonita, tranquila y muy blanca donde quise quedarme. Aquí viviría la mar de contenta 😌

Es muy pequeñita. Eso mismo hace que te sientas acogido por ella, además parece la típica ciudad donde todo el mundo se conoce.

Ciutadella solo fue el principio de un continuo asombro…


Una de las cosas que más me sorprendió de Menorca es el cambio, tan brusco, que puedes apreciar en solo unos kilómetros. Si en la parte sur tienes arena blanca, en la norte te encuentras en el planeta Marte. Y tan contentos!! Esta isla me enamoro de lo rara que es. No estoy acostumbrada a estos cambios tan repentinos.


Si el mundo fue creado por algún Ente superior, seguro que el día que construía Menorca su humor era un tanto caprichoso. Ahora Rojo, ahora verde, ahora Rojo otra vez. O igual el ente se fue a la cama a descansar y dejó a su hijo de 4 años a cargo de la creación de Menorca. Me quedaré con la última versión. ¡Me gusta más!

Cuánto contraste en tan pocos kilómetros.

¿Te suena esa sensación de haber visto ese mismo lugar en otro país totalmente diferente? ¡Pues eso!

Menorca tiene aires irlandeses, no le falta ni las cabras, ni las calles estrechas. Si es que hasta las paredes de los prados son de piedra.

Que pena no haber tocado el timbre de su casa para conocer al propietari@ de esta maravilla. Me gustó el mural, pero me gustó más el mensaje.

Crónicas del colapso- un nombre ideal para describir los tiempos actuales.

He querido darle un toque gris a la isla con este filtro. Sin embargo, incluso en plena Tramontana, Menorca rebosa vida y puro colorido Mediterráneo. Hasta en sus días más oscuros es bonita y especial. Además el color blanco de sus casas nunca deja que la luz se vaya del todo.

De Menorca me cautivo su amor por lo tradicional. El pan hecho en casa, el estilo minimalista de las viviendas, la convivencia entre siglos, el arte visto en cualquier rincón.

Este lugar es un continuo asombro.


O la señora del mural de arriba tiene varias casas, o es que en esta isla la gente mola mucho 😻

Me flipan las plantas, sobre todo los cactus, y aquí están por todas partes.

Yo quiero una casa así, donde poder leer mientras escucho el ruido del mar, tener mi taller de artesanías y vivir del arte 💌 Basta ya Frida.

*Ahora fuera de coña. Yo hago estas fotos para sacar ideas cuando tenga mi propia casa. Cuando llegue ese día tendré un montón de fotos de diferentes sitios del mundo y mi casa será un estupendo batiburrillo de ideas locas. 😍 ¡Nada me haría más feliz!

Quizás estás fotos no es lo que os esperabais pero estás son las imágenes que más me han inspirado de la isla.

Para mi un viaje que merece la pena es uno en el que no paras de soñar y asombrarte. Un viaje perfecto es el que te hace sentir especial, diferente y afortunada.

Menorca me ha ayudado a entender el mundo de una forma menos egoísta. Cuantas tormentas no ha tenido que pasar esta isla para quedar así de bonita. Cuantos siglos y cuánto trabajo de transformación existe en un pequeño trozo de mundo.

La naturaleza es sabia. Suelo decir mucho esa frase cuando algo no me gusta, cuando me cuesta aceptar que las cosas sucedan cuando no me viene bien. No obstante, cuánta sabiduría tiene ~la naturaleza es sabia~ la naturaleza es hermosa, cautivadora y bipolar. Eso la hace tan especial.

Ahora ya sé a qué lugar se refería Ricardo Arjona cuando decía: “Quiero tomarme un café viendo el Mediterráneo”.

𝒢𝓇𝒶𝒸𝒾𝒶𝓈 𝓅𝑜𝓇 𝓁𝑒𝑒𝓇

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