Errores al crear un armario minimalista
Minimalismo

Errores al crear un armario minimalista

Los errores al crear un armario minimalista son tan fáciles de cometer que todos pasamos por el mismo sitio. Algunos incluso nos encariñamos con la piedra y tropezamos con estos errores una y otra vez.

Hoy os quiero comentar algunos errores que solemos cometer en la transición hacia el minimalismo. Esencial que conozca cada uno de ellos (si esque no te has encontrado con ellos ya).

La transición hacia un armario minimalista

La transición hacia un armario minimalista (Sobre todo si tienes mucha ropa) debe ir despacio y en este post hablaremos sobre algunas cositas a tener en cuenta.

Es importante que no te desesperes y vayas avanzando poco a poco. Tirar tu ropa para luego comprar otra vez no es una gran idea, por eso te recomiendo que vayas paso a paso y medites tus decisiones.

¡EMPEZAMOS!

1. Querer tirarlo todo a la basuca

Espero no llegar demasiado tarde.

Vamos a empezar por el más común de todos. Cuando nos dejamos llevar por la pasión, las ansias o todo a la vez y decidimos: ¡tirar todo a la basura y ya! Puede parecer una solución rápida pero en la mayoría de los casos no lo es.

La transformación hacia el minimalismo se debe hacer con conciencia, no por impulso.

Lo reconozco yo también he tenido ese impulso de querer tirarlo todo, quizás por el agobio de no saber por dónde empezar o tal vez esas ganas de empezar desde cero con mi armario. Podemos experimentar ambos sentimientos pero ninguno de ellos es la solución.

Errores al crear un armario minimalista
Photo by Andrea Piacquadio

Nuestro armario aunque parezca que ahora es un desastre sin solución, tiene muchas prendas que nos van a servir para componer el closet ideal.

Pruébate todas tus prendas de una en una. Sé que da mucha pereza pero este simple gesto te va ayudar muchísimo. Mírate al espejo e intenta describir cómo te sientes con ellas.

Cada prenda que descartes tiene que ser de forma consciente y si aún no lo tienes claro, no pasa nada, a lo largo de este proceso son muchas las veces que tienes que volver a revisar tu armario.

Si tiras toda tu ropa de golpe te arriesgas a no prestarle atención a algunas prendas que sabemos que hemos comprado por impulso. Algunas prendas:no te sirven, están en mal estado, las que sí te gustan de verdad y te hacen sentir segura y,.. también aquellos horrores que no sabes porqué están en tu armario.

Este es un momento crucial en el proceso. Ayuda a conocer mejor tus hábitos de consumo y saber cuáles son nuestras debilidades y fortalezas sobre todo a la hora de comprar.

Pasito a pasito es mejor.

2. No elgir tus colores

No tomes tus elijan una paleta de colores que viste en Pinterest o en algún blog de moda. Estos recursos son excelentes para tomar ideas pero no para adaptarse al completo a tus gustos. Son una referencia.

Tomate tu tiempo para analizar con que colores  te sientes más cómoda, cuáles te hacen sentir mejor. Un armario minimalista no tiene por qué componerse sólo de blancos, negros y grises.

Ere tú quien decide el toque que le quieres dar a tu armario y solo analizando tu ropa y tus gustos puedes descubrir cuáles son esos colores.

Si quieres puedes hacerlo así:

Coloca toda la ropa que te guste en el armario o en algún sitio donde la puedas ver toda e intenta colocarla por colores, ahí te darás cuenta cuáles son los colores que más se repiten. Por ahí puedes ir tirando a la hora de elegir tu paleta de colores.

Si te interesa también tengo un post sobre un armario minimalista con colores y no solo blancos, negros y grises.

3. Olvidarte de los básicos

Prendas básicas en un armario minimalista
Photo by Mnz

Este es un error garrafal que puede echar a perder todo lo que has conseguido hasta ahora. Si no tenemos un armario base no tenemos un punto de partida con la que combinar la ropa, es como querer hacer un bizcocho sin tener el ingrediente principal.

Es importantísimo que formes tu armario base con calma. Aquí las prisas no son buenas, mejor para el carro.

Nuestro armario base es la columna vertebral de nuestro closet.

Tomate todo el tiempo necesario para montar los cimientos de tu armario. Esto te ayudará a aprovechar cada prenda. A la hora de elegir tus básicos recuerda que lo básico siempre gana y va con todo. No te compliques la vida.

Prendas lisas, colores planos te sacarán de muchos apuros y serán las prendas que más utilices. Procura que sean de calidad y que se ajusten a lo que quieres.

4. Contar cuantas prendas tienes

No recomiendo contar las prendas que tienes, ni ahora ni más adelante.

Pienso que este proceso no es cuestión de números sino de comodidad. Cuando contamos nuestras prendas nos estamos limitando de alguna manera a pensar que esto es solo cuestión de números cuando no es así.

El minimalismo no es cuestión de números, sino de comodidad y flexibilidad.

Contar las prendas te limita y hace que te obsesiones y en el minimalismo buscamos justo lo contrario. No encadenes tu proceso a un número, al menos no por ahora.

El número ideal de prendas en un armario
Photo by Polina Tankilevitch

Sé que muchas veces cuando estás empezando (a mí me pasó), quieres compararte con este o con aquel que dice que tiene X prendas. El problema es que sea persona no tiene el mismo trabajo que nosotros, ni tiene los mismo gustos.

Cada persona tiene su método y cada individuo tiene sus propias necesidades. No podemos hablar de X número de prendas, no sería realista (al menos no para todos) así que no te obsesiones con el número.

Sí has contando cuantas prendas tienes intenta olvidar ese número y sigue adelante.

Lo que importa es la comodidad que sientas con tu armario, lo flexible y práctico que sea para ti.

5. No ser paciente contigo mismo

La clave aquí es: tener paciencia e ir poco a poco.

No vamos a conseguir un armario minimalista y funcional en una semana, ni siquiera en un mes. Por eso es que es tan importante ser consciente de que esto lleva tiempo.

Mi proceso para llegar a un armario óptimo fueron de casi dos años. Cada mes revisaba mi armario para ver qué prendas me había puesto y cuáles no, qué colores pensaba que encajaban conmigo pero que al final no dio resultado.

Todo esto con tiempo, constancia y paciencia; os aseguro que no soy la persona más paciente del mundo, pero si soy práctica y no me gusta complicarme la vida.

Recuerda esta frase cada vez que pienses que vas muy lento:

No midas tu progreso con la regla de otro.

ANÓNIMO

Cada persona tiene su ritmo y esto no es una carrera de fondo. Espero que no lo olvides y seas paciente contigo mismo porque de ello depende que tu camino sea más placentero.

6. Quedarte con pocas prendas

Si te has obsesionado demasiado con el número y no has tenido en cuenta la rotación de las prendas te puedes encontrar con que:

  • Pasados tres días no tienes casi nada que ponerte. La ropa sucia se acumula y tu armario parece el desierto de Sahara.
  • Las prendas son tan escasas que no combinan entre sí.
  • Sientes que te pones siempre lo mismo. La llorera del: «no tengo nada que ponerme.»

En el equilibrio esta clave.

Busca el punto medio óptimo para ti. No queremos poner una lavadora cada 2 días, tampoco ponerla casi vacía ni desperdiciar agua.

Photo by Andrea Piacquadio

Intenta tener una buena rotación de prendas.

Por ejemplo si sueles lavar los domingos porque es el día que estás en casa, intenta que llegues a ese día sin apuros, pudiendo usar todo aquello que querías ponerte cada día.

Por eso es que es tan importante buscar el equilibrio que nos permita vivir de una manera más cómoda, porque sino vamos a los extremos y acabamos exactamente igual que al principio.

7. No adaptar tu armario a tus necesidades

Está perfecto que nos gusten mucho X prendas, pero hazte esta pregunta: ¿Cuántas veces al año usas ese tipo de prendas? Si la respuesta es casi nunca, no debemos centrarnos en esa prenda para construir nuestro armario.

Las preguntas a responder:

  • ¿Cuáles son esas prendas que más utilizo a lo largo de la semana?
  • ¿Me siento cómoda con ellas?
  • ¿Podría cambiarlas por alguna que me guste más?

Ahí está la clave del 80% de la ropa de tu armario. Sé práctic@ y no te compliques porque si pasas muchas horas en la oficina esa será la ropa que más rotación tenga en tu armario.

Nuestro armario minimalista está para hacernos la vida más cómoda, no al revés.

Y con esta frase doy por terminado el post de hoy. Esta entrada me trae muchos recuerdos de mi transición y si os soy sincera fue un proceso en el que me di cuenta de muchas cosas: sobre mi personalidad y prioridades a la hora de llevar una vida más simple.

Disfruta del proceso. Aunque parezca insignificante en el armario guardamos muchos juicios y virtudes sobre nosotros mismos así que mucha suerte con eso, merece la pena.

Y tú, ¿cuáles son esos errores que has cometido a la hora de formar tu armario?

Tú opinión nos ayuda a encarrilar nuestro camino y además nos hace sentir acompañados en esta transformación.

Recuerda que los errores también son parte del aprendizaje, aprende de ellos y adelante.

Nos vemos pronto y feliz semana a todos.

𝒢𝓇𝒶𝒸𝒾𝒶𝓈 𝓅𝑜𝓇 𝓁𝑒𝑒𝓇

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